PRECEPTISMO EN EL FÚTBOL

Preceptor en el Fútbol

Por José Noel Amaya Cárdenas

Introducción

El término ‘Preceptor en el fútbol’ adquiere un significado profundo desde el Preceptismo. No se limita a la figura del entrenador ni del director técnico, sino que designa al guía integral que acompaña al jugador en su formación deportiva, personal y social. El preceptor enseña a pensar, hablar, prepararse y proyectarse con propósito.

Desarrollo

Desde la filosofía del Preceptismo en el fútbol, el preceptor se concibe como:

  • Guía del Pensamiento: enseña a reflexionar antes de actuar, a jugar con inteligencia y visión.

  • Maestro de la Palabra: orienta con respeto, transmite disciplina y forma carácter mediante el lenguaje.

  • Arquitecto del Propósito: ayuda al jugador a encontrar sentido en cada entrenamiento, partido y experiencia.

  • Entrenador de la Preparación: fomenta la disciplina, la perseverancia y los hábitos que fortalecen la vida deportiva.

    Proyector de Vidas: inspira al futbolista a trascender más allá de la cancha, hacia la familia, la escuela y la sociedad.

  • En este sentido, el preceptor es mucho más que un técnico: es un formador de propósito.

Cierre

Un Preceptor en el fútbol es maestro del propósito, constructor de comunidad y sembrador de valores. Su tarea no se mide únicamente en victorias deportivas, sino en la capacidad de transformar personas. El balón es su herramienta pedagógica, y la plenitud del ser humano su verdadero objetivo. “el preceptor enseña propósito.”

EL PRECEPTO PARENTAL: PADRES Y PRIMOGÉNITO

Derechos y Deberes desde la filosofía del Preceptismo en el Fútbol

Por José Noel Amaya Cárdenas

Introducción

El Preceptismo reconoce que la formación del ser humano comienza en la familia. Los padres representan la primera escuela del pensamiento, la palabra, la preparación y el propósito. Y los hijos, especialmente los primogénitos, encarnan la continuidad del legado. Este precepto une derechos y deberes: los padres tienen el derecho a educar y el deber de orientar; los hijos tienen el derecho a ser guiados con amor y el deber de responder con respeto.

Desarrollo

El Precepto Parental se construye desde la unión de derechos y deberes entre padres e hijos, aplicado tanto en la vida como en el fútbol:

  • Estrategia del Pensamiento Orientador (Padres): cultivar claridad y visión para guiar con propósito.

  • Estrategia de la Palabra Educadora (Padres e Hijos): firmeza con respeto y comunicación sincera.

  • Estrategia de la Preparación en Valores (Padres): enseñar disciplina, responsabilidad y autocontrol.

  • Estrategia del Derecho al Aprendizaje (Hijos): permitir equivocarse como parte del crecimiento.

  • Estrategia del Deber de Respeto (Hijos): responder con obediencia consciente y gratitud.

  • Estrategia de la Proyección del Legado (Padres e Hijos): proyectar valores que trascienden.

Cierre

El Precepto Parental enseña que la relación entre padres e hijos es la primera escuela del Preceptismo. Los derechos y deberes se equilibran: los padres educan con propósito y los hijos responden con respeto. El primogénito se convierte en pilar de liderazgo, heredero y continuador del legado, fortaleciendo tanto a la familia como al equipo.

EL PRECEPTO DE LA PAZ

Derechos y Deberes desde la filosofía del Preceptismo en el Fútbol

Por José Noel Amaya Cárdenas

Introducción

La Paz, en el Preceptismo, no es solo ausencia de conflicto, sino un estado profundo de equilibrio interior, armonía colectiva y coherencia con el propósito. El jugador preceptista entiende que solo quien está en paz consigo mismo puede jugar, liderar y vivir en plenitud. La Paz es el cimiento invisible que sostiene los otros preceptos: sin paz mental no hay pensamiento claro; sin paz interior no hay preparación sostenida; sin paz con los demás no hay verdadero trabajo en equipo.

Desarrollo

El Precepto de la Paz se logra a través de un proceso disciplinado que une pensamiento, palabra, propósito y proyección. Su metodología en el Preceptismo incluye:

  • Estrategia del Pensamiento Sereno: practicar la calma en la mente antes de cada acción.

  • Estrategia de la Palabra Conciliadora: usar la palabra para unir y no dividir.

  • Estrategia de la Preparación Equilibrada: balancear esfuerzo físico, descanso y recuperación.

  • Estrategia del Juego Justo (Fair Play Preceptista): entender que la victoria verdadera está en jugar con dignidad.

  • Estrategia de la Proyección Trascendente: llevar la paz conquistada en la cancha a la vida diaria.

Cierre

El precepto de la Paz enseña que la verdadera victoria es interior. El jugador que tiene paz dentro de sí la proyecta al equipo, al partido y a la vida. La paz no es pasividad, es energía serena que da fuerza para competir con dignidad, convivir con armonía y vivir con propósito.

EL PRECEPTO DEL PLACER

Desde la filosofía del Preceptismo en el Fútbol

Por José Noel Amaya Cárdenas

Introducción

El Placer, dentro de la filosofía del Preceptismo, no se reduce a una diversión superficial, sino que se entiende como la capacidad consciente de disfrutar cada proceso, cada práctica y cada paso del camino hacia el propósito. Es gozar el esfuerzo con pasión y agradecimiento, convirtiendo la disciplina en plenitud interior.

Desarrollo

El Preceptismo establece que el Placer debe integrarse en la preparación y en la práctica como un motor de motivación y crecimiento. Lograr el Placer verdadero requiere estrategias que unen mente, emoción y propósito:

  • Estrategia del Gozo en la Preparación: ver cada entrenamiento como un privilegio.

  • Estrategia del Juego con Pasión: vivir cada partido como una celebración de la vida.

  • Estrategia de la Gratitud Preceptista: agradecer a quienes acompañan el proceso.

  • Estrategia del Equilibrio Esfuerzo–Plenitud: reconocer que el esfuerzo es parte del gozo.

  • Estrategia de la Plenitud Interior: buscar placer en la armonía entre mente, cuerpo y espíritu.

Cierre

El precepto del Placer nos enseña que la verdadera alegría no está en el resultado final, sino en disfrutar con conciencia el proceso. Prepararse, practicar y agradecer se convierten en fuentes de gozo y motivación que consolidan el propósito personal y deportivo.